Historia del pueblo Maya Chortí -2

Para la segunda mitad del siglo XVI, la Colonia española prácticamente había reducido a los chortís a decenas de familia refugiados en las partes altas de las montañas.

En la Colonia española, esclavos.

En la República, jornaleros sin tierra.

Los europeos, al no encontrar oro en el lugar diezmaron a la población maya chortí con trabajo de esclavitud y traslados forzosos a las incipientes minas del nororiente de Honduras (la Ley de Indias, de 1542, no ayudó mucho).

Pero, la causa más letal que aniquiló a la población chortí, al igual que a otros pueblos indígenas, fue las enfermedades contagiosas que la “civilización” europea traía consigo.

Durante la República la situación del pueblo Maya Chortí empeoró. Las pocas tierras que cultivaban para su subsistencia fueron entregadas por el Estado a terratenientes mestizos.

Especialmente durante la “Revolución Liberal” (siglo XIX). Así, el Estado hondureño convirtió a los sobrevivientes chortís del desastre de la Colonia en jornaleros semi esclavos sin tierra.

La consecuencia fue que las y los chortís fueron empobrecidos económica y socioculturalmente (despojados de su cultura). El despojo y la ignorancia oficial, durante el siglo XIX, llegó a tal grado que el actual Santuario Arqueológico Maya de Copán fue entregado al inquieto Cónsul de los EEUU, John Lloyd Stephens, por la módica suma de 50 dólares (D’ANS, 2009).

Durante buena parte del siglo XX, el Estado hondureño se negó a aceptar como parte de sus ciudadanos a las empobrecidas familias chortís, sin tierra, que habitaban (como colonos de las haciendas) dentro de Honduras. Recién, en 1996, producto de la presión internacional, Honduras reconoce como sujetos jurídicos a la organización chortí bajo la denominación de CONIMCHH, y prometió dotación de tierras, escuelas, servicios básicos, etc.

Y, a casi dos décadas de aquella promesa estatal firmada, las familias chortís continúan empobrecidas (cerca del 95% de este pueblo indígena subsiste por debajo de la línea de pobreza extrema), sin tierras, analfabetas, y con más del 90% de sus niños menores de 5 años de edad con desnutrición crónica.

La organización chortí no pudo emprender el proceso de la reconstitución de su identidad porque CONIMCHH se convirtió en una ONG de sus dirigentes. Además, el Estado la fragmentó con la dotación de una personería jurídica paralela.